La periodista Nicole Donaldson busca decidir su vida frente a una familia que quiere conservar su influencia. Su relación con Frank Bernstein, un policía judío de Harlem, se desarrolla mientras ambos se acercan a conflictos ligados al poder. En Un hombre de honor, la libertad personal convive con los riesgos de investigar.

Paloma Sánchez-Garnica sitúa la novela en Nueva York en 1968, durante la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos civiles. Nicole sigue un crimen que conduce a secretos e intereses protegidos; Frank investiga corrupción vinculada a la mafia. Las dos pesquisas permiten entrelazar la historia de amor con las decisiones que exige enfrentarse a estructuras más poderosas que sus protagonistas.