Xenia quiere estudiar Medicina, pero sus notas empiezan a bajar cuando una relación nacida en Internet ocupa cada vez más espacio. En Mentira, de Care Santos, el acercamiento surge de una afición compartida por los libros: antes de verse, los jóvenes ya creen reconocerse en lo que leen y en lo que se cuentan.

El encuentro que Xenia desea nunca llega. Cuando decide buscar por su cuenta, descubre que el nombre y la fotografía no correspondían a la persona con la que hablaba. La confianza construida a distancia se enfrenta entonces a algo que las conversaciones habían mantenido oculto.

La novela coloca ese descubrimiento junto a las aspiraciones y las dudas de su protagonista. No basta con desenmascarar una imagen falsa: Xenia necesita entender qué había de verdadero en el vínculo que le importaba. Esa diferencia entre la identidad mostrada y la relación vivida sostiene el conflicto sin que haga falta adelantar las respuestas que encontrará.