El mercadillo abre sus puertas aunque Emilio haya aparecido muerto junto a la pista de hielo. Entre quienes montan las casetas se encuentra el culpable. Un Asesinato Por Navidad, de SANRIG, convierte ese escenario en un misterio participativo: el lector dispone de veinticuatro días y de una lámina con cuarenta y nueve sospechosos para resolver el caso.

El calendario propone dos pruebas diarias. Cada solución proporciona un número que permite eliminar a una persona de la lista; después de los cuarenta y ocho retos quedará un único sospechoso. La variedad incluye sudokus, kakuro, laberintos y problemas de lógica. Las instrucciones y soluciones explicadas acompañan las actividades, de modo que el avance depende de resolver los enigmas y llevar la cuenta de los descartes. La historia navideña sirve así como hilo conductor de un libro para trabajar con lápiz, más que para seguir una narración convencional.