En Murdoku. Viaje al pasado, resolver un crimen exige ordenar personas en un espacio. La regla de que solo haya un personaje por fila y columna convierte cada investigación en un problema de lógica: las posiciones correctas permiten descartar sospechosos y encontrar al culpable.

El viaje temporal cambia el escenario de los ochenta acertijos. El antiguo Egipto, la Edad de Piedra, los piratas, el Lejano Oeste y la Edad Media proporcionan sus distintos ambientes. Las ilustraciones en color acompañan las pruebas, cuya dificultad aumenta a lo largo del libro. Manuel Garand propone así una lectura en la que observar y probar soluciones forman parte de la acción.