El relevo de una Corona tiene una dimensión institucional y otra personal. Pilar Eyre se acerca a ambas en Sucesión, un recorrido por veinte años de monarquía española que pone a Juan Carlos, Sofía, Felipe y Letizia en el centro de una historia de continuidad, conflictos y poder.

La autora organiza el relato alrededor de los vínculos de la familia real y de las alianzas que acompañan sus cambios. Su mirada incorpora la vida privada y un tono satírico a la narración de la institución. Las relaciones personales se convierten así en una de las vías que el libro elige para contar el paso de una etapa a otra.

La propuesta pertenece a la interpretación periodística de Eyre: presenta su lectura de los acontecimientos y de sus protagonistas. Ese punto de vista ayuda a situar el libro, que se aproxima a la sucesión desde las personas que la vivieron y desde la manera en que la autora relaciona sus historias con el ejercicio del poder.