Rosaliada pone en cuestión el retrato heredado de Rosalía de Castro como una mujer melancólica, aislada de su tiempo y limitada a una poesía sentimental. Frente a esa imagen, la obra destaca la manera en que la escritora se presenta —con ironía— según lo que la sociedad esperaba de una autora.

La ironía de Follas novas

El prólogo de Follas novas —también conocida como Hojas nuevas— ocupa un lugar central en esta lectura. La alusión de Rosalía a las mujeres como «arpas» de imaginación y sentimiento sirve para mostrar cómo la voz aparentemente dócil puede funcionar como respuesta incisiva a las convenciones literarias de su época.