Cada caso plantea una triple incógnita: quién cometió el asesinato, qué arma utilizó y dónde ocurrió. En Murdle: Resuelve el crimen, G. T. Karber convierte esa pregunta en un acertijo que se resuelve con lógica, examinando pistas, testimonios y las piezas reunidas para cada investigación.

El recorrido reúne cien desafíos y aumenta gradualmente su dificultad. Ilustraciones, códigos y mapas acompañan los casos, mientras un mensaje oculto conecta el conjunto: solo puede descifrarse tras resolver todos los asesinatos. La lectura propone así alternar entre resolver cada enigma y buscar las claves que enlazan el libro entero.