Freida McFadden, autora de La asistenta, sitúa La inquilina (SUMA) en torno a Blake Porter, un directivo de marketing en Manhattan que, tras perder el empleo y afrontar dificultades para pagar la hipoteca, alquila una habitación a Whitney, quien busca dónde vivir.

La llegada de Whitney coincide con señales inquietantes en la casa: un olor persistente, ruidos que despiertan a Blake por la noche y vecinos que empiezan a tratarlo de otra manera. La sospecha de que alguien conoce sus secretos convierte el hogar en el centro de una amenaza que Blake aún no comprende.

En La inquilina, el peligro acecha en la propia casa de Blake, mientras él trata de entender qué ocurre a su alrededor.