En una pequeña isla de Venecia, un palazzo se incendia durante un encuentro de libreros anticuarios. Los invitados —conocidos del inspector Kraken— no aparecen entre los escombros, y la sospecha sobre la posible implicación de su madre, Ítaca, remite a otro incendio ocurrido décadas atrás. El misterio arranca, así, entre arte y pasado.

La investigación veneciana se enlaza con una pesquisa en Vitoria: la inspectora Estíbaliz indaga en un caso que podría aportar claves sobre el atraco en el que murió el padre de Kraken. Unai, por su parte, se resiste a regresar a la investigación activa y afronta una elección personal entre esclarecer la historia de sus padres y cuidar la familia que ha creado con Alba y su hija Deba.

Las leyendas venecianas y la figura del Ángel de la ciudad —presentado como una presencia ambigua entre mecenas y demonio— acompañan una trama que aborda el amor al arte y la búsqueda de identidad. Es la quinta entrega de la serie Kraken, según la identificación bibliográfica de esta edición.