La siesta de Virgilio, un búho que no sabe controlar su ira, se ve interrumpida por un balonazo. El sobresalto lo enfurece, y sus amigos se acercan para ayudarlo a calmarse.

En Adiós, enfado. ¡Hola, calma!, Ana Serna plantea una historia infantil sobre la diferencia entre sentir enfado y dejarse llevar por él: la emoción es natural, pero el descontrol puede hacer daño a los demás.