En Adiós, enfado. ¡Hola, calma!, Ana Serna plantea una situación cotidiana con un giro brusco: el búho Virgilio dormita cuando un balonazo lo enfurece. Sus amigos le ayudan a calmarse, y el relato distingue entre sentir enfado y dejarse llevar por él hasta hacer daño. La edición lo presenta como un álbum ilustrado de personajes.

El libro forma parte de El bosque de las emociones, serie infantil dedicada a situaciones y sentimientos reconocibles. En esta historia, la ira de Virgilio sirve de punto de partida para abordar el autocontrol y la convivencia sin tratar el enfado como algo malo en sí mismo.