Lizzie Young ha pasado buena parte de su vida sintiéndose fuera de lugar. Diagnosticada con trastorno bipolar desde niña, desea que su familia, sus amistades y su comunidad la comprendan, mientras lleva casi sola el peso de sus cargas y traumas.

Un vínculo que ofrece apoyo

La llegada de Hugh Biggs, a quien conoce en el autobús del instituto, parece abrir una posibilidad distinta. Él se acerca a Lizzie con atención y una voluntad firme de acompañarla; entre ambos surge una relación marcada por una conexión intensa y el deseo de sostenerse mutuamente.

Cuando el amor no basta por sí solo

La novela sitúa ese primer amor frente a fuerzas que escapan al control de la pareja. La búsqueda de aceptación y el peso de la verdad atraviesan una historia romántica que no aparta la salud mental ni el dolor de la vida de sus protagonistas.