Veronica Mercer necesita pagar sus estudios y sabe algo que puede convertirse en dinero: falsificar piezas gracias a sus conocimientos de Historia del arte. En Mortal & Inmortal, Ali Hazelwood reúne dos romances paranormales; el primero arranca cuando ese negocio, pensado como una salida provisional, atrae la atención del profesor Viktor Ashworth. Su respuesta no es denunciarla, sino secuestrarla y encargarle una falsificación aún más delicada: la de un manuscrito misterioso.

Entre pergaminos antiguos y tintas de procedencia incierta, Veronica trabaja junto a Viktor mientras aumentan tanto el peligro de la estafa como la atracción que siente por él. La cercanía no disipa una pregunta esencial: qué busca realmente el profesor. El entorno universitario y los materiales de archivo dan a esta historia su aire de dark academia, pero el vínculo se construye sobre una situación de cautiverio y sobre información que Veronica no posee.

La segunda historia cambia de escala. Lilit de Nineveh lleva milenios ejerciendo poder entre los renacidos y haciendo cumplir una norma primordial: proteger a los mortales. También ha aprendido a mantener distancia de los vínculos afectivos. Roman Martin, un médico de urgencias cuya entrega a los demás la conmueve, pone a prueba esa disciplina. Cuando alguien empieza a perseguir a Lilit y Roman queda expuesto al peligro, el acercamiento entre ambos entra en conflicto con la responsabilidad que ella ha asumido.

Las dos tramas plantean formas distintas de un amor imposible: una nace de un encargo fraudulento y de la incertidumbre sobre las intenciones de quien lo impone; la otra enfrenta el afecto con una obligación sostenida durante siglos. La propuesta permite pasar de las noches dedicadas a un manuscrito a un mundo de renacidos en contacto con la vida mortal, sin abandonar la tensión romántica ni las decisiones difíciles que esperan a sus protagonistas.