Una casa de veraneo reúne a un grupo variado de personas alrededor de un acaudalado coleccionista de arte. Cada cual guarda un secreto y una infamia; a medida que las piezas parecen acercarse, las coincidencias convierten esa reunión en el centro de un enigma.

Casualidades, secretos e intriga

En Pequeñas infamias, las casualidades importan tanto por lo que revelan como por lo que queda sin descubrir o se mantiene oculto. La novela enlaza esas posibilidades con una intriga cuyo misterio, según la presentación editorial, no se resuelve hasta las últimas páginas.

Una mirada de sociedad

La trama admite más de una lectura: puede entenderse como sátira social, como retrato psicológico de un conjunto de personajes o como relato de misterio. Carmen Posadas recibió el Premio Planeta en 1998 por esta novela.