La visita de Zazie a París, donde va a reunirse con su tío Gabriel, es el punto de partida de Zazie en el metro. Raymond Queneau convierte esa situación sencilla en el umbral de una historia cuyas peripecias no se dejan anticipar por la anécdota inicial.

El lenguaje como motor

La novela destacó por su lenguaje y frescura. En esta edición, Fernando Sánchez Dragó firma la traducción, presentada como un intento de trasladar a otra lengua una obra especialmente exigente para quien la traduce. La película de Louis Malle es otra de las adaptaciones célebres asociadas al libro.

Una edición con pasajes inéditos

La edición de Marbot incorpora pasajes inéditos, cedidos por la familia con motivo del 50.º aniversario de la novela. En ellos, Zazie finalmente toma el metro, un añadido que prolonga el juego planteado por el título.