Umuofia no es solo el lugar donde transcurre Todo se desmorona: la novela también atiende a las costumbres y la sociedad igbo que dan forma a la vida de sus habitantes. En ese entorno conocemos a Okonkwo, campeón local de lucha, junto con su familia y su historia personal.

El exilio de Okonkwo y su posterior regreso a la aldea enmarcan el encuentro con misioneros cristianos y gobernadores británicos. La tensión alcanza tanto a su familia como a la comunidad: la presencia europea introduce cambios religiosos y políticos que inciden en el mundo igbo. Así, la transformación colectiva acompaña el conflicto personal del protagonista, sin reducirlo a una historia individual.

Publicada originalmente en 1958, la obra se organiza en tres partes: primero presenta la trayectoria de Okonkwo y la sociedad de Umuofia; luego incorpora la influencia del colonialismo europeo y de las misiones cristianas. Esa estructura pone en relación la vida cotidiana del clan con los cambios que afectan a sus miembros.