Ignatius J. Reilly se abre paso a trompicones por la Nueva Orleans de los años sesenta: es pomposo, desventurado y está convencido de su propia erudición. La adaptación de Albert Monteys traslada al cómic la historia de este inadaptado y sus encontronazos con un mundo que no parece dispuesto a seguirle el paso.

Una sátira de personajes excéntricos

En torno a Ignatius y su madre aparece un reparto que incluye a la señorita Trixie, contable octogenaria de Pantalones Levy; el agente Mancuso; Darlene, artista de Bourbon Street con afición por las aves de corral, y Jones, un pícaro de gafas oscuras. La comedia grotesca utiliza este desfile de figuras para abordar la disfunción social, la locura humana y la fricción entre el intelecto y la realidad.

La novela, en lenguaje de cómic

Monteys firma el guion, la narrativa y el dibujo de esta versión gráfica de la novela de John Kennedy Toole. La edición incluye traducción de Óscar Palmer y prólogo de Enrique Murillo, editor responsable de la edición española de la obra original.