En ¡Universo!, Albert Monteys imagina relatos de ciencia ficción poblados por personas corrientes y atravesados por problemas reconocibles: el poder del capitalismo, la dependencia tecnológica y las dificultades de comunicación. El dibujante ha explicado que no busca predecir el futuro, sino llevar al género asuntos que le preocupan del presente. El humor y la atención a personajes secundarios dan forma a una colección que considera de tono humanista.

De la sátira de actualidad a otros formatos

Monteys fue director de El jueves, revista en la que trabajó durante 18 años. En 2014 se marchó después de que un editor retirara una portada de la revista; describió aquella decisión como censura. Tras su salida participó en Orgullo y satisfacción, donde durante cinco años trabajó en cómic digital, y retomó una vía más personal que incluía proyectos alejados de la actualidad semanal.

Humor, oficio y adaptaciones

Su recorrido también incluye ¡Para ti, que eres joven!, realizada junto a Manel Fontdevila, y Mondo Lirondo, fanzine de humor que impulsó durante sus estudios de Bellas Artes. Entre sus trabajos de adaptación figura Matadero cinco, basada en la novela de Kurt Vonnegut y realizada con el guionista Ryan North. Monteys ha señalado a Superlópez como una influencia temprana para su humor, mientras que sus referentes de ciencia ficción son principalmente anglosajones.

Una ciencia ficción ligada al presente

La ciencia ficción de ¡Universo! no se plantea como una predicción, sino como una forma de mirar preocupaciones actuales desde otros escenarios. Monteys ha descrito su enfoque como humanista y ha destacado el humor como parte de esa mirada. La colección fue nominada al premio Eisner en 2017; sus episodios combinan situaciones futuristas con conflictos sociales y cotidianos.