La narrativa de Stephanie Garber retoma la historia de Evangeline Fox, quien tras descubrir su propio poder mágico se propone alcanzar un destino independiente. Esta nueva entrega, segunda parte de la serie Érase una vez un corazón roto, se centra en la dificultad de mantener los logros cuando las circunstancias cambian de forma abrupta.

El conflicto se intensifica cuando una maldición inédita obliga a la protagonista a buscar ayuda en la figura de Jacks, el Príncipe de Corazones, pese a las tensiones previas. Esta situación plantea un dilema entre la desconfianza aprendida y la vulnerabilidad necesaria para enfrentar un encantamiento mortal que pone en juego su existencia.

En esta edición especial publicada por Puck, la prosa de la autora se complementa con las ilustraciones de Laia López, creando una experiencia visual que subraya el tono de fantasía juvenil. El texto, traducido por Eva González Rosales, está clasificado para lectores de más de 15 años y aborda temas de lealtad y poder dentro de un universo mágico propio.