En la Barcelona de 1959, Julia Ferré acaba de cumplir dieciocho años cuando Bastian Ballard, un traductor francés instalado en el Barrio Gótico, la ayuda a escapar de la persecución policial durante una manifestación contra el régimen. Ese encuentro abre una relación en la que él será mentor y amante, y que llevará a Julia a descubrir la poesía, los versos de Machado y el jazz.

Un pasado que vuelve

La novela avanza hasta la Transición, veinte años más tarde. Entonces Julia descubre que la historia de Bastian está ligada a la muerte de Antonio Machado y emprende un viaje que la enfrenta con las cicatrices del exilio y con los silencios de una España marcada por la guerra.

Entre lealtades y refugios

En su juventud, Julia busca amparo tanto de su estricta familia, vinculada al franquismo, como de sus amigos idealistas, que quieren reabrir las heridas de la guerra. Ese entorno sitúa la historia entre los afectos, la memoria histórica y las tensiones de un país dividido.