Animales de caracteres diversos protagonizan las fábulas en verso de Félix María de Samaniego. Sus acciones reflejan de manera satírica y humorística vicios y costumbres humanas, y conducen a desenlaces con moraleja.

Humor, ironía y reflexión

El tono combina diálogos desenfadados, humor e ironía, con agilidad en el ritmo y la rima. Junto a la intención pedagógica aparecen momentos de lirismo y reflexiones sobre la hipocresía, la política, la guerra y el poder.

Una tradición fabulística

La obra se inscribe en una tradición que enlaza con Esopo y Fedro y que tuvo continuidad en Francia con La Fontaine. El primer tomo de las fábulas de Samaniego se publicó en 1781; esta edición está a cargo de Ernesto Jareño.