La desaparición de Miriam, junto a sus amigas Toñi y Desirée, abre el relato personal de Fernando García. Alcasser. Mi verdad no se plantea como una reconstrucción del caso desde la distancia, sino como el testimonio de un padre que cuenta lo vivido desde que su hija no volvió a casa.

Memoria y búsqueda de respuestas

García reúne recuerdos de su vida con Miriam y relata lo que vivió durante aquellos días y en los años posteriores. Mantener viva la memoria de su hija y buscar respuestas son impulsos que atraviesan estas memorias.

El libro enlaza el dolor de la pérdida con el amor entre padre e hija, la esperanza y una búsqueda de justicia que, según el testimonio, sigue abierta más de treinta años después.