En Invisible (2018), un niño describe un poder que no consigue controlar: unas veces lo ven cuando quiere pasar inadvertido y otras desaparece cuando desea que lo vean. Esa paradoja sostiene la premisa de la novela, narrada desde la perspectiva infantil y presentada como una historia que podría sucederle a cualquiera. La edición de Nube de Tinta tiene 304 páginas y está dirigida al público juvenil.

El comienzo: escribir y autopublicar

La primera novela de Moreno fue El bolígrafo de gel verde. Casa del Libro sitúa en 2010 su decisión de autopublicarla; un perfil biográfico sobre el autor señala que empezó a escribirla en 2006 y la terminó en 2009. Distinguir esos momentos permite entender un inicio en el que la escritura precedió a la publicación. Después aparecieron Lo que encontré bajo el sofá (2013) y El regalo (2015), antes de que Invisible ampliara su obra juvenil.

La mirada ajena en la vida digital

Redes (2024) continúa el mundo de Invisible con una protagonista adolescente. Esta vez, la relación con la mirada ajena pasa por las redes sociales y por el valor que se concede a los «likes». El cambio de protagonista introduce la aprobación digital en ese universo narrativo y permite distinguir el conflicto de la nueva entrega del que plantea el niño de Invisible.

El reconocimiento de Invisible

La novela obtuvo el I Premio Yoleo de lectura para jóvenes. La información editorial también registra una adaptación audiovisual en Disney+ y traducciones a más de quince idiomas. Son señales de la circulación de Invisible más allá de su primera edición, sin que por sí solas definan la recepción crítica del conjunto de la obra de Moreno.