El punto de partida de Maldita fortuna combina romance y atraco: Savannah, heredera de un magnate, cae en manos de un grupo de enmascarados. Fox, quien lo lidera, se obsesiona con ella, mientras la trama deja abierta la pregunta de qué buscaban además de dinero.

Una trayectoria entre romance y comedia

Lejardi estudió Periodismo y, según su perfil en Scenic Rights, se dedica a escribir a tiempo completo y ha publicado novelas y relatos. Esa misma agencia presenta la comedia mezclada con el romance como un rasgo de su trabajo y señala Cómo (no) enamorarse como la novela que la dio a conocer. En el catálogo de sus obras, Del amor y otras pandemias ofrece otro ejemplo de comedia romántica, con Lara y David en el centro de una relación planteada desde el choque entre sus perspectivas.

El romance como competición televisiva

En la bilogía Reality, el concurso televisivo proporciona el marco para dos conflictos distintos. No confíes en Asher Hall reúne a Remi y Asher en TRICKSTER, donde ella busca dinero para ayudar a su padre y él quiere evitar la cárcel. Misha Zhukov debe morir desplaza la competición a una isla desierta: sus protagonistas participan en un reality de supervivencia en el que deben alcanzar un tesoro. El catálogo de Crossbooks agrupa ambas novelas bajo el nombre Reality.

Premisas sobrenaturales

En otras novelas, el componente romántico se enlaza con lo fantástico. Hellfriend parte del descubrimiento de Milena de que su vecino es un demonio; Prende fuego a la noche plantea el amor desde la situación insólita de Vail, que se enamora después de morir. Son premisas diferentes entre sí y también de los concursos de Reality o el atraco de Maldita fortuna: muestran la variedad de escenarios que conviven en el catálogo de Lejardi, sin reducir sus novelas a un único tipo de romance.