En El planeta vacío: el shock del declive de la población mundial (2019), Darrell Bricker y el periodista John Ibbitson cuestionan la idea de que el principal horizonte demográfico sea una población mundial en crecimiento constante. El libro plantea, en cambio, un futuro de baja natalidad y envejecimiento, y sostiene que las decisiones individuales y los cambios culturales ayudan a explicar esa transformación.

La elección de tener menos hijos

Bricker atribuye un papel central a la autonomía y la educación de las mujeres: en la conversación sobre el libro señala que, al cambiar sus condiciones y expectativas, muchas optan por retrasar la maternidad o tener familias más pequeñas. Presenta ese proceso como una tendencia que rebasa Occidente y que, a su juicio, puede avanzar con rapidez en regiones como América Latina y África. Son argumentos del autor sobre el rumbo de la demografía, no una descripción de un desenlace inevitable.

Del tamaño de la población a sus consecuencias

La discusión que propone el libro no termina en las cifras de habitantes. Bricker relaciona el envejecimiento con preguntas sobre pensiones, cuidados y distribución de recursos entre generaciones; también plantea posibles efectos sobre el consumo y la innovación. En la entrevista, distingue la migración como respuesta local a la baja natalidad de una solución global duradera, y subraya la necesidad de pensar cómo atender a una población cada vez más mayor.