Publicado originalmente en 1914, Meditaciones del Quijote convierte la obra de Cervantes en punto de partida para una reflexión filosófica sobre la cultura y la vida intelectual española. José Ortega y Gasset busca en ella una vía para pensar una modernidad distinta de la tradición idealista.

Cervantes y la renovación cultural

El ensayo vincula esa lectura con el clima de renovación que aspiraba a dejar atrás la política heredada y ensayar otra idea de España. En ese horizonte, Europa, ciencia y competencia aparecen como referencias para revisar el lugar de la cultura española, no para apartarse de ella, sino para llevar algunos de sus momentos más significativos a una nueva plenitud.

La propuesta sitúa el estilo poético de Cervantes más allá de lo estrictamente literario: Ortega encuentra en él cuestiones de filosofía, moral, ciencia y política. Así, el libro ofrece una lectura ensayística que entrelaza interpretación literaria y proyecto cultural, con el Quijote como interlocutor para pensar el presente de su autor.