¿Qué puede unir a dos personas que nunca se han encontrado? En La luz y el hilo, Han Kang aborda esa pregunta a través de una colección de ensayos, poemas, fotografías y diarios que enlaza su vida con su escritura y explora el paso de la experiencia interior al mundo compartido.

El hilo que conecta

La imagen central procede de un poema que Kang escribió a los ocho años: un hilo dorado capaz de crear vínculos. El libro vuelve sobre esa intuición y sobre el lenguaje, que la autora presenta como un camino hacia la intimidad de otras personas. La reflexión comienza con su discurso de recepción del Nobel y se detiene también en la conexión que puede surgir entre quien escribe y quien lee.

Una imagen de luz cotidiana

Entre las reflexiones aparece el pequeño jardín del patio de la casa de la autora, orientado al norte. Para que las plantas reciban sol, Kang mueve espejos que dirigen hacia ellas la luz reflejada; esa tarea cotidiana da forma concreta a un libro atento a la relación entre observación, vida y creación.