En la novela La librería ambulante, la decisión de Helen McGill de ponerse en camino cambia el centro de la historia: la mujer que abandona la rutina pasa a ocupar el lugar de protagonista del viaje. A su alrededor, libros y desplazamientos organizan una aventura ambientada en los Estados Unidos rurales de los años veinte.

El atractivo de La librería ambulante está en el contraste entre la quietud de una vida conocida y la posibilidad de recorrer nuevos lugares. La premisa da espacio a una aventura literaria con un tono humorístico y una historia de amor en la edad madura.