Francia, 1939: mientras Vianne intenta mantener a salvo a su hija en Carriveau, la llegada de la ocupación alemana altera la vida que conocía. Su hermana Isabelle, más joven y rebelde, toma otro rumbo: tras conocer a un partisano, se incorpora a la Resistencia. En El Ruiseñor, Kristin Hannah sitúa a las dos mujeres ante formas distintas de supervivencia en una misma guerra.

El relato enlaza la amenaza cotidiana que pesa sobre Vianne —obligada a convivir con un oficial alemán que ha requisado su casa— con los riesgos que Isabelle afronta al actuar contra los nazis. En ese contraste, la resistencia de las mujeres ocupa el centro de una historia de guerra atravesada también por el amor, la pérdida y la necesidad de elegir sin garantías.