En La bola, Daniel Verdú aborda un enigma periodístico para retratar también el tiempo que lo hizo posible. El libro reconstruye la historia de Mar de Marchis, fundadora de Jot Down, cuya identidad y biografía estuvieron envueltas en relatos cambiantes mientras su influencia se extendía por medios y redacciones. Verdú presenta la obra como una narración basada en hechos reales, no como una novela de ficción.

Un personaje y una época

La trayectoria de Marchis le permite observar la crisis de los medios tradicionales y la aparición de nuevas cabeceras en torno a 2011, cuando Internet y las redes sociales parecían abrir otras posibilidades para el periodismo. Verdú ha descrito a su protagonista como un síntoma de esa transición: el libro desplaza el foco de una biografía convencional hacia quienes participaron en aquella historia y hacia la confianza que depositaron en ella y en su proyecto editorial.

Memoria, relato y verdad

La pesquisa combina testimonios, documentos y recuerdos, y el propio Verdú incorpora su posición en la narración. Según ha explicado, buscó mostrar también las dudas que acompañaron la escritura y evitar una sucesión rígida de declaraciones entrecomilladas. La composición alterna momentos y perspectivas; ese método da lugar a una crónica en la que la distancia entre los hechos, la memoria y las versiones de una vida forma parte del asunto narrado.

Una crónica más allá del caso

La discusión sobre la verdad atraviesa el libro: Verdú vincula el caso con la pérdida de confianza en la información y con la persistencia de relatos que pueden conservar su atractivo incluso cuando se cuestionan sus fundamentos. La bola, publicada por Alfaguara en 2026, es su primer libro y sitúa la historia de Jot Down en ese paisaje de cambios culturales y periodísticos.