En Dorayaki, aprender a preparar la pasta dulce de judías azuki transforma la rutina de una pequeña pastelería: Tokue enseña su método a Sentaro y, alrededor de ese trabajo compartido, surge una amistad entre una anciana y un joven solitario. La receta sirve de eje para una historia que presta atención a los gestos, al paso de las estaciones y a las marcas de la injusticia, sin abandonar la escala íntima de sus personajes.

Una receta y una pregunta sobre el valor de la vida

La novela, publicada en Japón en 2013 con el título An, parte de la pregunta por el sentido de la vida y cuestiona que su valor dependa únicamente de la utilidad social. La historia de Tokue se vincula con la exclusión de las personas afectadas por la enfermedad de Hansen en Japón; el relato contrapone ese estigma a su atención hacia el mundo que la rodea y a la relación que establece con Sentaro. En ese vínculo, preparar los dorayakis es tanto un oficio concreto como una manera de hallar un lugar entre otros.

La atención a lo pequeño

El cerezo frente a la tienda y los cambios de la naturaleza acompañan el proceso de cocinar y el desarrollo de la amistad. En un perfil sobre la novela, Sukegawa explicó que Tokue trata las judías como vidas con una historia propia y que esa atención va dando forma a su pasta. El detalle culinario conecta así con una reflexión sobre la interdependencia y sobre cuánto puede quedar fuera de la mirada cuando la vida se mide solo por la productividad.

Un autor entre la literatura y el periodismo

Nacido en Tokio en 1962, Sukegawa estudió Filosofía Oriental en la Universidad de Waseda y trabajó como periodista en Berlín y Camboya a comienzos de los años noventa. También ha desarrollado actividad como novelista, poeta, ensayista y músico. Dorayaki es el título suyo que las referencias en español describen con mayor amplitud; sus recursos y temas, por tanto, no bastan para atribuir un estilo uniforme a toda su producción.

De la novela a la pantalla

Naomi Kawase adaptó Dorayaki en la película Una pastelería en Tokio, estrenada en 2015. La obra se publicó en español por Chai Editora, con traducción de Amalia Sato. La adaptación amplió la circulación de una historia cuyo centro sigue siendo el encuentro entre Tokue y Sentaro y el trabajo compartido en la pastelería.