En Las almas muertas no cantan, Carl Mørck se jubila y Helena Henry asume un lugar central en el Departamento Q. La novela inicia una nueva etapa de la serie creada por Jussi Adler-Olsen, ahora desarrollada junto a las escritoras Stine Bolther y Line Holm. Rose y Assad también siguen en escena, dentro de un universo que cambia de protagonistas sin abandonar el equipo de investigación.

Una colaboración para continuar el Departamento Q

Adler-Olsen aporta su experiencia como creador de la serie y supervisa el proceso con la última palabra. Bolther y Holm elaboran la trama y desarrollan personajes; según explicaron los tres en una entrevista, el trabajo parte de una sinopsis detallada y continúa con la escritura y las revisiones en colaboración. La entrega conserva el humor asociado a la saga y suma la perspectiva de sus nuevas escritoras.

De la primera novela al éxito de la serie

Nacido en 1950, Adler-Olsen trabajó como editor de cómic y redactor de revistas antes de dedicarse por completo a escribir en 1995. Su primera novela, La casa del alfabeto, es independiente de la serie que después lo hizo conocido internacionalmente. El Departamento Q llegó a publicarse en más de cuarenta países, según la biografía de autor recogida por Babelio.