El atentado contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia altera la vida del doctor Aracil y su hija María: una persecución política los obliga a dejar Madrid y emprender una huida que los llevará por caminos y pueblos, de Extremadura a Portugal, con Inglaterra como horizonte del viaje.

En el centro de la novela está María Aracil, cuya inteligencia e independencia dan a la aventura una dimensión personal. El recorrido no se limita a enlazar fronteras: el paisaje y el movimiento tienen un peso propio, mientras la joven se enfrenta a un mundo que puede abrirse a un futuro distinto.