Tres puertas al misterio: mascotas, leyendas y secretos
Unas mascotas desaparecen en una ciudad desconcertada; una investigación en Navarra conduce hasta un crimen sin resolver; en Nueva York, dos imágenes inquietantes plantean preguntas difíciles. Estas tres novelas ofrecen puertas de entrada distintas al misterio y la intriga.
Por dónde empezar
Si buscas un enigma con un giro fantástico y tono humorístico, empieza con Los cazamisterios 1: El caso de las mascotas desaparecidas, de Patricia García-Rojo. Ulises, Nora y Bruno Misterio investigan qué ha ocurrido con los animales de la ciudad, mientras Bobo, su perro parlante, detecta pistas con una nariz que pita. La pregunta —¿se han convertido en lechugas o alguien se los ha llevado?— marca el punto de partida de esta aventura de detectives.
Una investigación entre ciencia y leyenda
Para una trama criminal enlazada con antiguas creencias, Las que no duermen Nash, de Dolores Redondo, sigue a la psicóloga forense Nash Elizondo en los Valles Tranquilos de Navarra. Al documentar una leyenda sobre brujería en la sima de Legarrea, encuentra el cadáver de una joven desaparecida años atrás. El hallazgo abre una investigación que combina el método científico con la exploración de la psicología de quienes están implicados y los misterios ancestrales del lugar.
Un enigma en Nueva York
Quienes prefieran una intriga urbana pueden elegir El juego del alma, de Javier Castillo. En Nueva York, en 2011, la periodista Miren Triggs recibe una fotografía de una adolescente maniatada, identificada con el nombre Gina Pebbles y el año 2002, mientras investiga el caso de una joven crucificada. Con su antiguo profesor Jim Schmoer, sigue ambas pistas y se adentra en una institución religiosa llena de secretos; el relato plantea si los dos casos están conectados.