Criterio de selección

El hilo común de estas novelas es la manera en que una circunstancia externa altera las opciones de sus protagonistas. Orwell imagina una sociedad que somete la vida y la información a la vigilancia; Kennedy construye un romance a partir de un trato con objetivos cruzados; Grandes sitúa a un niño en un entorno donde la guerra atraviesa la vida familiar. La selección permite contrastar cómo el poder, el deseo y la experiencia histórica dan forma a conflictos muy diferentes.

Control y verdad en 1984

En 1984, Winston Smith participa desde su trabajo en la modificación del pasado según la versión oficial del Partido. Mientras la Policía del Pensamiento vigila a los habitantes de un Londres sombrío, él empieza a poner en duda el orden que sostiene ese sistema. La novela convierte la disputa por la verdad y la memoria en el centro de una sociedad totalitaria.

Un pacto romántico en Prohibido enamorarse

En Prohibido enamorarse, Hannah Wells quiere acercarse a un chico que le interesa, pero su inseguridad ante la seducción y el sexo la lleva a salir de su zona de confort. Garrett Graham, capitán del equipo de hockey, necesita mejorar sus notas y acepta ayudarla a despertar celos en el otro chico si ella lo tutoriza. El acuerdo combina intereses distintos y abre paso a una relación que empieza bajo la apariencia de una actuación.

La infancia frente a la posguerra

El lector de Julio Verne sitúa a Nino, de nueve años, en la Sierra Sur de Jaén durante el verano de 1947. Su amistad con Pepe el Portugués y las clases de mecanografía amplían el mundo que conoce, mientras las novelas de aventuras acompañan su aprendizaje. Al descubrir que la guerra de la zona enfrenta a personas cuyos motivos no coinciden necesariamente con los de su padre, Nino empieza a mirar de otra manera a los guerrilleros y las fuerzas del orden.