Una traición inesperada trastoca la vida que Anastasia había construido y la obliga a preguntarse quién es más allá de sus planes y certezas. De regreso en Dénia, busca refugio junto a su familia mientras intenta recomponerse.

El impulso para seguir adelante llega con una carta de su abuelo, que la lleva hasta Interlaken, un lugar ligado a secretos familiares y a la posibilidad de empezar de nuevo. Allí conoce a Niklaus, un hombre reservado con quien nace una conexión gradual.

María Reus Huang construye una historia de sanación emocional y amor propio, donde el vínculo romántico acompaña el proceso de Anastasia de reencontrarse consigo misma. La novela propone un romance pausado, de desconocidos que se acercan y comparten tiempo y silencios.