La inteligencia artificial ya puede aventajar a las personas en ciertos ámbitos y, en otros, producir errores y respuestas convincentes pero falsas. Esa capacidad desigual plantea la pregunta que impulsa Co-Existence: cómo pensar, trabajar y vivir junto a máquinas que a veces parecen más inteligentes que nosotros.

Ethan Mollick propone entender el futuro de la IA no como una simple sustitución de las personas, sino como una cuestión de interacción. El libro aborda cómo aprovechar estas herramientas sin ceder el juicio y la autonomía, reconocer dónde importa más la perspectiva humana y evitar una dependencia excesiva de sistemas capaces de imitar y persuadir.

La propuesta recorre ámbitos como el trabajo, la educación y la vida cotidiana, y plantea cómo adaptarse a sus cambios conservando una aportación humana propia. Mollick, profesor asociado en Wharton que estudia los efectos de la IA en el trabajo, el emprendimiento y la educación, presenta una guía práctica para orientarse en esta nueva etapa.