¿Cómo aprender a habitarse cuando el mundo alrededor no acepta la diferencia? En La mala costumbre, Alana S. Portero sigue a una niña que trata de comprenderse a sí misma y su lugar en una sociedad que la enfrenta a la violencia.

La voz en primera persona recorre desde la infancia en una familia obrera de San Blas, en los años ochenta, hasta las noches clandestinas del centro de Madrid en los noventa. En ese trayecto aparecen yonquis, divas pop y ángeles caídos; otras mujeres serán también parte del amparo que encuentra frente a lo vivido.

La novela combina una mirada cruda sobre la exclusión con una dimensión poética y conmovedora. La rabia y el resentimiento contra un sistema que rechaza a quienes son diferentes atraviesan este relato de búsqueda y supervivencia.