Las palabras no son la única medida de lo que comunicamos: Ciencias del comportamiento parte de la atención al lenguaje corporal y a las señales que acompañan —o contradicen— lo dicho. Juan Manuel García Pincho presenta una propuesta para analizar la comunicación no consciente y aplicarla en conversaciones y encuentros de la vida diaria.

El libro se ocupa de gestos y microexpresiones, pero advierte contra las lecturas automáticas: un gesto aislado, como tocarse la nariz o cruzar los brazos, no basta para concluir que alguien miente o es distante. La propuesta combina comunicación, neurociencia y psicología para acercarse al comportamiento humano con más cautela que los mitos simplificadores.

Entrevistas, presentaciones laborales, reuniones vecinales y discusiones de pareja figuran entre los escenarios cotidianos donde el autor plantea poner en práctica estas herramientas. El horizonte no es solo interpretar a los demás: la obra también propone observar cómo nos entendemos a nosotros mismos en una sociedad hiperconectada, pero propensa a los malentendidos.