La glucosa llega a la sangre a través de alimentos dulces o ricos en almidón, y La revolución de la glucosa parte de la idea de que sus niveles pueden influir en distintos aspectos de la salud. La bioquímica Jessie Inchauspé plantea una propuesta de hábitos prácticos para regularlos sin dejar de comer los alimentos que gustan.

El libro reúne diez trucos que, según su planteamiento, se apoyan en la ciencia y buscan ayudar a controlar el azúcar en sangre. La propuesta relaciona ese objetivo con asuntos cotidianos como los antojos, la energía, el sueño, el estado de ánimo y la piel, y presenta la alimentación como un punto de partida para explorar esos vínculos.