Aprender una lengua implica algo más que memorizar formas: Arian A1.2 Ikaslearen liburua organiza el estudio en seis unidades, cada una con tres objetivos planteados como acciones comunicativas. Sus actividades parten de temas, situaciones y contextos de la vida real para practicar el uso del euskera.

La comprensión auditiva ocupa un lugar central: las unidades reúnen 80 audios creados para el método, y comprender los textos es importante para realizar adecuadamente las actividades. El libro se concibe junto con un cuaderno de trabajo, con unas 20 horas previstas por unidad; también incluye respuestas y transcripciones, entre ellas las de los textos orales.