En París, Íñigo Balboa aguarda la llegada del capitán Alatriste, Francisco de Quevedo y Sebastián Copons. Hace casi un año que el grupo no se reúne, desde que concluyó su arriesgada encomienda en Venecia; ahora Balboa está allí para entregar unos despachos al conde de Guadalmedina.

La ciudad se encuentra bajo la sombra de una crisis en Francia: los hugonotes de La Rochela resisten el asedio de las fuerzas del cardenal Richelieu, con apoyo inglés. Por mediación de Quevedo, Alatriste y sus compañeros quedan implicados en una misión secreta ideada por el conde-duque de Olivares, cuyo objetivo amenaza con alterar el curso de los acontecimientos.

Octava entrega de Las aventuras del capitán Alatriste, la novela de Arturo Pérez-Reverte combina el regreso de personajes ya reunidos en episodios anteriores con una nueva intriga política, sin revelar el desenlace de la misión.