Criterio de selección

El vínculo entre estas dos novelas es la forma en que un pacto altera el rumbo de Evangeline Fox. En Érase una vez un corazón roto, la negociación comienza cuando intenta impedir una boda; en La balada de Nunca Jamás, la protagonista vuelve a pactar con el Príncipe de Corazones tras una traición. La selección permite comparar un trato con condiciones precisas y una alianza renovada bajo amenaza. [F2581] [F5092]

Lecturas recomendadas y motivos

En Érase una vez un corazón roto, el precio acordado son tres besos, que el Príncipe de Corazones podrá reclamar en el momento y el lugar que elija. Esa condición concreta convierte el trato en el motor de una historia de deseos y consecuencias; esta edición especial cuenta con ilustraciones de Laia López. [F2581]

Otras puertas de entrada

La balada de Nunca Jamás desplaza el conflicto hacia una maldición que amenaza la vida de Evangeline. Ella ya ha descubierto su propia magia y busca recuperar el final feliz que siente perdido, pero debe negociar de nuevo con el Príncipe de Corazones mientras ambos se enfrentan a viejos amigos y nuevos enemigos. También incluye ilustraciones de Laia López. [F5092]