Balbino es un muchacho de aldea que vive en la Galicia de la década de 1940. En el cuaderno que lleva, anota lo que ve y deja constancia de su deseo de entender un mundo que no siempre le da respuestas.

La historia se presenta como las memorias escritas por el propio Balbino: su mirada infantil pone en primer plano las preguntas sobre aquello que lo rodea. Así, Memorias dun neno labrego adopta la forma de un relato en primera persona, sostenido por las observaciones del muchacho.