Hay historias que empiezan antes de abrir el libro: El viaje, de Eloy Moreno, llega sin una descripción de su argumento. Autor y editorial presentan ese silencio como una decisión deliberada, para no condicionar el encuentro con la obra.

La propuesta pone en primer plano la libertad del lector: la sensibilidad de cada persona es distinta y la interpretación queda en sus manos. Así, el punto de partida no es una trama adelantada, sino la invitación a descubrirla directamente en la lectura.