En Mentalidad ganadora, Juan Carlos Ferrero reconstruye en primera persona el trayecto desde su infancia en Ontinyent hasta la cima del tenis y, más tarde, su regreso a la élite como entrenador. El relato enlaza dos etapas de una carrera en las que el éxito adopta formas distintas.

La formación de un campeón aparece ligada a factores que van más allá del talento: el papel de la familia, la presión de crecer como niño prodigio y la importancia de la disciplina, el esfuerzo y la constancia. Ferrero también aborda lo que dejan las derrotas, junto a las dudas y los grandes logros, para proponer una lectura centrada en el aprendizaje y el crecimiento, dentro y fuera del deporte.