¿Por qué algunos jóvenes se acercan hoy a valores que parecían perder fuerza, como la tradición, la familia, la disciplina y la fe? En Los hijos malditos de la historia, Víctor Domínguez —conocido como Wall Street Wolverine— toma esa pregunta como punto de partida para examinar el cambio generacional.

El libro vincula esa transformación con la distancia entre las expectativas heredadas y las dificultades de la vida adulta: precariedad, vivienda inaccesible, soledad y relaciones frágiles. A ese malestar material suma una búsqueda de sentido en una generación hiperconectada y, a la vez, cada vez más aislada.

La propuesta amplía el foco hacia el contrato entre generaciones, las redes sociales, la crisis de las relaciones y el regreso de la espiritualidad. Con un enfoque descrito como directo y provocador, Domínguez plantea qué puede significar esta nueva rebeldía para España y Occidente.