La historia de Yuri Santacruz queda atravesada por dos pérdidas: al huir de San Petersburgo con parte de su familia, deja atrás a su madre y a su hermano pequeño, retenidos por las autoridades. En Berlín, el ascenso de Hitler al poder abre una etapa de incertidumbre para el recién llegado.

Un acto de justicia —defender a un joven comunista atacado por las tropas de asalto— lleva a Yuri a conocer a Claudia. Mientras la búsqueda de sus familiares sigue pendiente, el peligro transforma sus prioridades: mantenerse con vida se vuelve urgente. La novela enlaza así amor, guerra y supervivencia en tiempos convulsos.