La taiga del Extremo Oriente ruso es el escenario de una vida dedicada a la caza y la exploración. En los bosques y montañas de las regiones del Amur y el Ussuri, Yuri Yankovski cuenta décadas de convivencia con la naturaleza salvaje.

El tigre del Amur ocupa el eje de este relato, poblado también por grandes depredadores y animales de caza mayor. La obra evoca una taiga primigenia, apenas tocada por el ser humano, y un mundo que el libro presenta como desaparecido.