Al acercarse a la mayoría de edad, Emma M. Lion quiere recuperar Lapis Lazuli House y hacerse cargo de su herencia, que su primo Archibald administra a su antojo. Él se resiste a entregarle el control: cierra la biblioteca y la relega a una parte del desván. La disputa por la casa se vuelve también una pugna por quién decide el rumbo de la vida de Emma.

La novela presenta a Emma como una joven victoriana de espíritu indómito, huérfana y recién salida de un internado para señoritas. Antes de reclamar su hogar, ha pasado tres años viviendo con su prima Matilde; ahora, frente a las trabas de Archibald, cuenta con su carácter rebelde y su talento para no darse por vencida. Los diarios que dan forma a la serie se describen como una lectura de humor e ingenio.